La Cancha: Cusco F. C. 2 – Sporting Cristal 0
Sporting Cristal cayó 2-0 en Cusco y cerró una temporada mala de principio a fin. Hubo actitud, pero no fútbol. El año terminó como debía terminar: con la realidad encima.
Sporting Cristal cayó 2-0 en Cusco y cerró una temporada mala de principio a fin. Hubo actitud, pero no fútbol. El año terminó como debía terminar: con la realidad encima.
Sporting Cristal venció 1-0 a Cusco FC en la ida, mostrando uno de sus mejores partidos del año pese al cansancio y un plantel corto. El marcador quedó corto, pero deja una base para competir en la altura. El domingo será exigente pero hay razones para creer.
Cristal clasificó a la final por pura personalidad. Niveló un 3-1 en contra porque Alianza aflojó y sus fantasmas reaparecieron, y lo remató en penales con carácter. El resultado no maquilla nada pero al menos recuperó algo que parecía perdido: el orgullo.
Cristal empató con Alianza repitiendo el guion de todo el año: sin juego, sin sociedades y sin respuestas ante la mínima presión. El gol propio maquilló poco; el gol de ellos expuso todo. Alianza quedó fortalecido, Cristal no. Este equipo tiene lo justo para no hacer papelón, pero nada para ilusionar.
Sporting Cristal goleó 4–1 a Comerciantes Unidos aprovechando la expulsión rival que abrió el partido. Con espacios, el equipo se soltó, Ávila marcó doblete y alcanzó los 140 goles históricos. Buen resultado, pero engañoso: la mejora llegó solo ante un rival con diez. Aún falta fútbol y claridad real.
Sporting Cristal volvió a perder y confirmó su derrumbe institucional. El equipo juega sin rumbo, el técnico Autuori repite errores, y la dirigencia —con Raffo, Zevallos y Uribe— hundió al club en la mediocridad y la desconexión con su gente. Ya no es una mala temporada: es la destrucción del club que conocimos.