Se gana, pero no se goza
Una victoria que no calma las dudas. ¿Hasta cuándo vamos a vivir del sufrimiento? Cristal ganó, pero la derrota no se aleja.
Una victoria que no calma las dudas. ¿Hasta cuándo vamos a vivir del sufrimiento? Cristal ganó, pero la derrota no se aleja.
La salida de Farré era necesaria, pero no es suficiente. Necesitamos un cambio profundo en la gestión. El verdadero desafío está en renovar la dirigencia, que debe respetar la historia, la hinchada y el legado de Sporting Cristal.
Después de la humillación en La Paz, no quedan dudas: quienes sostienen este proyecto no solo son incapaces. Son dañinos. Y lo saben.
La goleada en Cajabamba no es un accidente. Es el desenlace previsible de un proyecto que nació mal, de una dirigencia que no entiende el tamaño del club, y de un equipo que, sin soporte, hoy se cae solo.