Se gana, pero no se goza

Sporting Cristal logró una victoria ajustada ante Cusco FC por 1-0, pero no fue suficiente para calmar las dudas que siguen rondando al equipo. El partido, aunque ganado, dejó más preguntas que respuestas. Cristal fue superior, pero la falta de claridad ofensiva estuvo presente nuevamente, un problema crónico de este equipo que no se iba a solucionar sólo con la salida de Guillermo Farré y un par de entrenamientos bajo un nuevo técnico.

El gol llegó de un penal bien ejecutado por Martín Távara en el minuto 83, un momento clave en el que, sin esa jugada, Cristal no habría podido anotar. Es decir, la victoria se aseguró más por la acertada intervención del VAR que por una jugada construida colectivamente. Távara mostró criterio al convertirlo de un furibundo remate que lo hizo inatajable, pero el equipo siguió sin encontrar la fórmula de ataque que lo haga verdaderamente competitivo.

En el minuto 89, el árbitro sancionó un claro penal en contra de Cristal. Afortunadamente, Diego Enriquez tapó magistralmente el disparo demostrando su calidad y evitando que el partido terminara en un empate que hubiera sido catastrófico.

Pero, más allá del resultado y el rendimiento, lo que realmente quedará en la memoria del partido de ayer fue el contexto fuera del campo. La hinchada siguió protestando y el descontento es palpable. Ayer, el estadio estuvo con muy poca asistencia y ninguna de las tres barras organizadas se hizo presente, haciendo claro su mensaje a la dirigencia. La protesta fue en las afueras, donde los hinchas mostraron su desilusión con el rumbo del club. Y el club mandó a la policía a reprimirlos como si en Cristal no se pudiera levantar la voz para mostrar disconformidad con la forma cómo están destruyendo a la institución.

La victoria no basta. Si Cristal sigue jugando así, cualquier triunfo será efímero. Necesitamos más que 3 puntos, necesitamos respuestas y un equipo que recupere la identidad y el juego colectivo que nos hacía soñar. La hinchada no se conforma con excusas, y ya es hora de que la dirigencia reaccione de verdad.

2 comentarios en «Se gana, pero no se goza»

  1. De acuerdo Chalo, un equipo sin alma añadiría ante un equipo con oficio pero muy timorato para atacar. Triste lo de la dirigencia que no comprende que lo de 2020 fue producto de la gravedad y el jugar en Lima todo el campeonato. Saludos.

    Responder
  2. Un equipo que saco al aire el trabajo que dejo farre, tirando centros a jugadores de metro 1.70 y sin idea alguna juego. Ojala que llegue un entrenador que le de juego, confianza y repotencie a varios jugadores que tan bajo nivel han demostrado hasta ahora.

    Responder

Responder a Oswaldo Cornejo Cancelar la respuesta