No fue un partido brillante ni cómodo, pero fue una victoria necesaria. Una de esas que, sin adornos ni lujos, te reafirman que vas por el camino correcto. Sporting Cristal venció a FBC Melgar por la mínima en el Gallardo y, aunque no hizo gala del juego que le ganó aplausos contra Sport Huancayo, tuvo el temple, la cabeza fría y el carácter que el encuentro le exigió.
El partido fue cambiante. Los minutos de estudio aún no se acababan cuando Irven Ávila reaccionó mal y nos dejó con uno menos. Todo se puso cuesta arriba y pareció que el objetivo de pasar bien la seguidilla de partidos complicados – ya teníamos el empate ante Alianza y nos faltaba aún subir a la altura de Juliaca – se nos complicaba. Entonces tomó importancia la presencia de Fernando Pacheco quien, asumiendo el papel de único delantero, friccionó constantemente y le dió en el punto al nerviosismo del árbitro que no veía las horas de compensar la expulsión del Cholito.
El tiempo añadido del primer parcial lo fue todo. Primero Pacheco generó una nueva falta y provocó la segunda amarilla del defensa visitante y, casi de inmediato, Ian Wisdom, muchacho de la casa de intenso trajín en el medio campo, recibió un balón largo, enfiló al arco, quiso jugar con Pacheco quien no pudo cerrar la opción de gol y la dejó picando ahí para que el mismo Wisdom, que nunca dejó de seguir la jugada, la metiera con feroz puntapié. Era la única que íbamos a tener y se fue para adentro. Wisdom fue a la tribuna de un Alberto Gallardo nuevamente lleno y se llenó la boca de gol junto con su gente. Cristal se ponía arriba y demostraba que, con Paulo Autuori en el banco, también podemos ganar a punta de huevos si es que es necesari.
El partido fue denso, trabado, con más fricción que claridad. De hecho, nos costó mucho. Pero eso también se explica: el rival no era sencillo y el contexto exigía cabeza. Lo importante es que se sumó. Que se mantuvo el cero en el arco. Que seguimos en esa línea de ser un equipo más ordenado, más competitivo, más seguro de sí mismo. El equipo sigue creciendo. Y eso, para este momento del campeonato, vale oro.