La Cancha: Sporting Cristal 5 – Los Chankas CyC 0

Sporting Cristal goleó 5-0 a Los Chankas y hay que valorarlo. Cristal necesitaba ganar y ganó. Necesitaba recuperar algo de confianza y lo consiguió. Pero una cosa es reconocer el resultado y otra es concluir que el equipo está bien.

Los Chankas llegaron al Alberto Gallardo en un momento muy malo y estuvieron lejos de ser un rival capaz de discutirle el partido a Cristal. El equipo de Roberto Mosquera controló el partido de principio a fin y tuvo todas las condiciones para imponer su juego. Hubo un par de aproximaciones visitantes en el primer tiempo y una pequeña seguidilla de córners en el segundo, pero fueron más una sensación de peligro que una amenaza real. En general, Cristal fue muy superior y eso explica el 5-0. El problema es que, justamente por eso, este partido tampoco nos dice mucho sobre el nivel real del equipo.

En el primer tiempo aparecieron demasiados errores no forzados: problemas de control, de pase, de toma de decisiones, de ejecución. Cuando el rival no te incomoda, esos errores quedan expuestos. Y hoy quedaron expuestos. El segundo tiempo fue mejor. Con el 2-0, Los Chankas renunció aún más a cualquier intento de disputar el partido. Cristal encontró espacios, jugó con más tranquilidad y amplió una diferencia que pudo ser incluso mayor. Yoshimar Yotún tuvo una actuación interesante y participó directamente en tres de los cinco goles: anotó dos y asistió en uno. Además, Juan Manuel Cuesta cerró el partido con un golazo de esos que simplemente hay que disfrutar.

También fue interesante ver a Agustín Álvarez Wallace en la posición de volante de contención. Ordenó, recuperó pelotas y distribuyó con criterio. Pero, como en todo, no se pueden sacar conclusiones definitivas de su actuación en un partido en el que nadie le disputó el mediocampo. La pregunta será qué sucede cuando el rival sí lo haga.

Porque, si hay algún problema en esta goleada, es ese: el rival no obligó a Cristal a demostrar nada. Dicho eso, hay que reconocer que se hizo lo que se tenía que hacer. Frente a un equipo que llegaba mal, teníamos la obligación de imponer condiciones y lo hicimos. El 5-0 es una bocanada de aire necesaria. Después de todo lo que pasó en esta semana, el equipo necesitaba un partido así para evitar que el mal momento siguiera agudizándose. Pero tampoco da para pensar que los problemas que arrastra el equipo desaparecieron. Una goleada no modifica retrospectivamente lo ocurrido.

Lo que sí puede hacer es servir para recuperar confianza, para llegar mejor al siguiente partido. Y esa será una prueba diferente. Nuevamente de visita, el escenario en el que Cristal viene teniendo sus mayores problemas. El 5-0 nos permite respirar, no dormirnos.

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