La Cancha: Sporting Cristal 5 – FC Cajamarca 0

Sporting Cristal goleó 5-0 a FC Cajamarca y la tarde en el Alberto Gallardo terminó en fiesta. Había que hacer la tarea y se hizo, con una goleada que además mejora la diferencia de goles en un campeonato tan apretado que un gol de más puede valer una posición. Hay tardes para sacar cuentas y hay tardes para disfrutar. Esta fue de las segundas.

Y lo fue aunque el primer tiempo no lo anunciaba. Cristal venía de ganarle a Alianza Lima sobre el último minuto cuatro días antes, un partido de esos que se pagan en las piernas, y ahora le tocaba un rival que se juega la permanencia y que salió a prolongar el empate lo más que pudiera. El equipo tuvo la pelota, intentó jugar en campo contrario y Cajamarca no lo superó. No fue un mal primer tiempo. Pero tampoco fue el que hacía falta. Le faltaron precisión, asociaciones y calma para construir peligro.

Sin Yoshimar Yotún, la conducción del mediocampo quedó en manos de Agustín Álvarez Wallace y Martín Távara, y los dos todavía no terminaban de entenderse. A eso se sumó algo más difícil de medir: Cristal parecía esperar que el partido se resolviera solo, más rápido de lo que la cancha estaba dispuesta a permitir. Cada minuto sin gol subía la ansiedad en la tribuna, y Cajamarca encontró en esa ansiedad un aliado.

Hasta que apareció Távara. Su gol rompió la resistencia y le quitó al equipo, y también a la gente, un peso de encima. Desde ahí el partido cambió de dueño. Cristal jugó con otra calma, encontró los espacios que antes no aparecían y empezó a administrar mejor sus fuerzas. Cajamarca hizo lo contrario: perdió el orden, se equivocó y confundió la agresividad con la desesperación. Los goles que siguieron fueron consecuencia de eso, hasta llegar a un 5-0 que no admite reproches.

Lo que hizo Cristal en esta semana merece decirse completo. Perdió en Cusco, se levantó ante Alianza con un gol en el último minuto y cuatro días después le metió cinco a este rival con un primer tiempo trabado de por medio. Y ahí hay que reconocerle a Roberto Mosquera lo que está logrando. Recibió un plantel en ruinas después del Apertura y hoy ese mismo plantel pelea arriba, gana con autoridad y se sobrepone a un tiempo complicado que hace no mucho quizás nos habría hundido. No todo está resuelto y hay cosas por mejorar, pero el cambio se ve y sería injusto no decirlo.

Claro que el Clausura ya no depende solo de nosotros. Después de lo de Cusco, Cristal necesita ganar lo que queda y esperar que los demás tropiecen, y Universitario tiene la primera opción. Pero eso no le quita nada a lo que se vio. Cristal hizo la parte que le tocaba, la hizo bien y la hizo con goles, que en esta recta final es una forma de dejar abierta la puerta. Ahora toca ver cómo le va a Universitario y qué hace cada uno con lo suyo.

Falta ADT en Tarma. No será un partido fácil: la altura complica, el rival también tiene sus urgencias y Cristal llega después de dos partidos exigentes en pocos días. Habrá que cuidar a los jugadores, recuperar energías y mantener la concentración. Todo eso viene después. Hoy Cristal ganó 5-0, la gente se fue contenta y la ilusión sigue viva. Después de la temporada que llevamos, eso también se agradece.

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