Sporting Cristal venció 1-0 a UTC en Cajamarca y volvió a liderar un torneo después de más de un año. Hay que disfrutarlo. Después de una temporada llena de tropiezos, estar arriba a falta de seis fechas es una oportunidad que el equipo se ha ganado y que debe intentar aprovechar.
Pero una cosa es celebrar el resultado y otra creer que ya encontramos el camino.
Cristal consiguió el gol, pero después decidió cederle la pelota y el campo a un rival que, incluso con diez hombres, terminó complicándolo. El problema no fue que UTC atacara. El problema fue que Cristal renunció a controlar el partido y terminó dependiendo de que el rival no aprovechara sus ocasiones.
Y esa decisión tiene un responsable: Roberto Mosquera.
El técnico optó por replegar al equipo, acumular defensores y apostar por los pelotazos para buscar alguna salida. Los cambios reforzaron esa idea. Afuera quedaron Maxloren Castro, Luis Iberico, Yoshimar Yotún y Santiago Gonzáles. Dentro quedaron Luis Abram, Gabriel Santana, Martín Távara y Juan Manuel Cuesta. En el suma y resta, es claro que Cristal se replegó a su línea de cinco y perdió alternativas para defenderse desde la posesión quedando todavía más expuesto a los ataques de UTC.
No se trata de exigir que el equipo ataque sin importar el contexto. Se trata de entender que defender una ventaja también puede hacerse con la pelota. Cristal tenía jugadores para controlar el mediocampo, dar varios pases seguidos y obligar a UTC a correr detrás del balón. En lugar de eso, terminó replegado, rechazando con pelotazos una y otra vez, esperando que alguien aprovechara los espacios. Ganamos, sí, pero el desarrollo dejó más dudas de las que debería dejar una victoria ante el último equipo del campeonato, que además terminó apretándonos a pesar de contar con un hombre menos.
Y eso importa porque lo que viene será más exigente. En dos semanas visitaremos a Cusco FC, un rival con mejores argumentos y que también tendrá objetivos importantes en juego. Lo que funcionó para sobrevivir en Cajamarca puede no alcanzar en la altura cusqueña.
Quedan seis partidos y el próximo será ante Comerciantes Unidos en el Gallardo. Cada partido puede complicarse si Cristal no hace lo suficiente para resolverlo. Los números nos permiten ilusionarnos. El fútbol todavía tiene que darnos razones para sostener esa ilusión.
Cristal recuperó la punta después de más de un año. Ahora toca buscar respuesta a una pregunta incómoda: ¿podemos defenderla jugando así?