Sporting Cristal consiguió una victoria importante en Tarma. Le ganó 1-0 a ADT por el partido de ida de las semifinales de la Copa de la Liga y quedó bien encaminado para cerrar la clasificación el jueves en el Alberto Gallardo.
El resultado es positivo. El rendimiento deja dudas.
Hay que reconocer el contexto: formación alternativa, plaza complicada por la altura, varios jugadores sin continuidad. En ese marco, ganar de visita y llevarse una ventaja para definir en casa tiene valor real. Pero una cosa es reconocer el resultado y otra quedar satisfechos con lo que vimos.
Cristal terminó sufriendo un partido que pudo manejar mejor. ADT encontró espacios y, en los últimos minutos, empezó a acercarse con peligro al arco de Diego Enríquez. El arquero fue determinante para sostener la ventaja. Y ahí aparece la pregunta inevitable: ¿era necesario terminar tan expuestos?
Roberto Mosquera apostó por una línea de tres centrales y varios suplentes en cancha. La decisión puede tener sentido si el objetivo era probar variantes. Pero Cristal tuvo dificultades para controlar el partido con la pelota, el mediocampo no le dio continuidad al juego y, cuando ADT presionó, el equipo recurrió al pelotazo. Los cambios no modificaron esa dinámica: fueron reemplazos hombre por hombre, sin una respuesta clara a los problemas que se estaban presentando.
Dicho esto, tampoco hay que exagerar. ADT tuvo sus oportunidades pero no fue un asedio permanente. Cristal también pudo ampliar la diferencia y tuvo ocasiones para hacerlo. El problema es que concedió demasiado en un tramo en el que necesitaba administrar mejor su ventaja.
La victoria nos deja bien posicionados para la vuelta. Si Cristal juega con seriedad en el Gallardo, tiene una buena oportunidad de meterse en la final. Y ganar un título oficial siempre debe ser un objetivo para este club, independientemente de lo que haya sido el año en la liga. Pero la Copa no borra lo que todavía está pendiente.
Por ahora, toca cerrar la llave. El jueves habrá que demostrar que se puede resolver con mayor autoridad. Ganar en Tarma fue importante. Pero había una manera más tranquila de conseguirlo.